De izquierda a derecha: Angie López, Valery Jumbo, de Meditati Ja, Eduardo Velasco y Carolina Aguirre, de Chaki Yach, junto a sus productos estrellas mantas multiuso y juego interactivo.

De izquierda a derecha: Angie López, Valery Jumbo, de Meditati Ja, Eduardo Velasco y Carolina Aguirre, de Chaki Yach, junto a sus productos estrellas mantas multiuso y juego interactivo. Foto: Valeria Heredia / EL COMERCIO

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Emprendedores y empresarios surgen de las aulas del APCH

Valeria Heredia

Tener una empresa propia y crear un producto innovador son metas que se propusieron los chicos de la Unidad Educativa Ángel Polibio Chaves (APCH), localizada en el valle de Los Chillos. Ellos pusieron a prueba su creatividad y levantaron emprendimientos de carácter social, ambiental y de entretenimiento.

Meditati Ja es una firma juvenil, que tiene un producto multiuso. Primero es una almohada, que se transforma en manta y finalmente se puede usar como capa de superhéroe. Es el regalo ideal para un niño o niña, ya que viene en presentaciones divertidas de animales.

La idea es que pequeños o grandes que lo usen se conviertan en superhéroes en beneficio del ambiente. Lo explica la gerenta Angie López, una joven que no supera los 16 años. Ella decidió vincularse a estos emprendimientos porque así cumple uno de sus sueños: “siempre me gustó liderar algún proyecto”, señala Angie.

Este producto no viene solo. Está acompañado de una funda biodegradable. Este insumo no es elaborado por los 14 integrantes de esta empresa colegial sino por un colectivo de mujeres víctimas de violencia. Ellas son Mujeres Contando y su proyecto es Yo Apoyo. Así se vinculan y ayudan a la comunidad a salir adelante. “Eso es parte de ser un emprendedor en el país”, explica la joven.

¿Es difícil emprender en la juventud? Valery Jumbo es la gerenta de Marketing de la empresa y responde que sí. Lo más complejo es “ser paciente y trabajar en equipo”.

La primera remesa del producto fue de 240 unidades y vendieron 93. “Fue nuestro punto de equilibrio y recuperamos el dinero”, relató Valery.

Una empresa tiene que promocionar su producto vía redes sociales. El grupo de jóvenes hizo un reto llamado ‘Superhéroe por un día’ para proteger el ambiente. Los participantes enviaron vídeos cortos de acciones a favor de la naturaleza.

Meditati Ja no es el único emprendimiento consolidado en el plantel, ubicado en la parroquia de Alangasí. Chaki Yach, que significa conocimiento y diversión, es otra de las empresas juveniles. Su producto estrella es el juego interactivo Ñuca o mío.

Eduardo Velasco y Carolina Aguirre son dos miembros de esta empresa que le apuntó al entretenimiento familiar y de amigos. Se trata de un tablero con colores y animales como pichón, búho, tortuga y panda; este último es el preferido. Hay varias opciones, entre ellas, preguntas, conocimientos y charadas. “Es algo didáctico y divertido”, dice Carolina.

Cada caja es diferente, ya que las decoraciones son personalizadas. Todo depende de la creatividad de los miembros de la empresa. Pese al éxito de este emprendimiento, Carolina considera que “si las personas con las que trabajan no tienen ánimo es difícil sacar adelante un proyecto. Pero un buen líder resuelve esos problemas”.

Los dos proyectos juveniles tuvieron acogida y están participando en concursos nacionales e internacionales. Meditati Ja es parte del concurso Junior Achievement, en el que se encuentran otras instituciones educativas como Británico Internacional, Municipal Calderón, Ontanal, ISM International Academy, Los Pinos y Martím Cereré.

Mientras que Chaki Yach está en Masters, un concurso internacional. El objetivo es formar emprendedores y que se preparen para los retos futuros, fuera del plantel educativo, dijo Edwin Merino, profesor de Emprendimiento y Gestión.

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