Danza y manualidades son las actividades más demandadas por los estudiantes de la Escuela de Carcelén. Foto: Patricio Terán/ Educacción

Danza y manualidades son las actividades más demandadas por los estudiantes de la Escuela de Carcelén. Foto: Patricio Terán/ Educacción

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Creatividad y aprendizaje son dos elementos que se cultivan en proyectos escolares

Valeria Heredia

Los proyectos escolares son una alternativa para que los chicos desarrollen su creatividad y autonomía en las aulas. De las 35 horas de la jornada educativa, dos están destinadas a estas actividades, según el Acuerdo Ministerial 2016-00020.

En este documento del Ministerio de Educación se explica que los estudiantes de educación básica deben desarrollar temas basados en su realidad. Hay cuatro campos que pueden elegir: artístico-cultural, deportivo, científico y de vida práctica.

En la Escuela de Educación Básica Carlos Aguilar, de Quito, se desarrollaron cerca de 25 talleres. Los chicos eligieron las temáticas. El arte y el emprendimiento se hizo presente en este establecimiento ubicado en Cumbayá.

Los ‘pequeños guayasamines’, la diversión con el cacao y el papel reciclado son tres de los proyectos escogidos por los chicos. Los disfrutan y aprenden. Ese es el objetivo que se planteó el Ministerio de Educación.

Proyectos escolares: otra forma de desarrollar la creatividad


En los proyectos, el profesor de aula tiene un papel esencial. Se constituye en un facilitador -dice Cristina Barba, quien es directora Nacional de Mejoramiento Pedagógico del Ministerio de Educación- tras asegurar que no es necesario que sea un profesional en arte, cultura, deporte o ciencias.

Entre sus funciones están guiar y controlar la disciplina del grupo en esas horas de clase.

En otros establecimientos educativos como la Escuela de Carcelén, en el norte de Quito, se solicitó ayuda a estudiantes de la Universidad Central. Ellos hacen pasantías en el plantel y dan talleres.

Danza, manualidades son los más demandados por los estudiantes de esta escuela.

El papel de los padres también resalta, ya que son los encargados de apoyar en el camino a sus hijos. Algunos, los más comprometidos, realizan autogestión para costear las actividades de los chicos.