Lucía Castro, docente de matemáticas de la Universidad de las Fuerzas Armadas.

Lucía Castro, docente de matemáticas de la Universidad de las Fuerzas Armadas.

Lucía Castro, profe cercana al estudiante y amiga de la tecnología

UTE en colaboración con EL COMERCIO


“Para ser maestro hay que tener calidez humana”, esta es una premisa fundamental para Lucía Castro, docente de matemáticas de la Universidad de las Fuerzas Armadas. En sus clases siempre busca crear vínculos con sus estudiantes, mostrar una actitud positiva, fomentar el respeto y desempeñar cada actividad con pasión.

Lucía considera que las jerarquías marcan una distancia entre estudiantes y docentes, por eso “prefiero que me llamen por mi nombre; la autoridad no se la impone con arrogancia sino con cariño”, expresó.

Ella cuenta que se vinculó a la docencia a los 21 años y durante su vida estudiantil y profesional ocurrieron algunas anécdotas que la marcaron para siempre. Una de ellas fue la dulzura con la que la trataba su maestra de primer grado y otra, el orden en la metodología de enseñanza que utilizaba uno de sus maestros del colegio.

Marcar la diferencia, innovar en la metodología y salir de lo tradicional, son parte de la estrategias que esta docente utiliza para acercarse a sus alumnos y despertar el interés en su materia, que por cierto es una de las más exigentes. Una estrategia que usa Lucía, para que sus chicos se interesen por las matemáticas es hacer que esta forme parte de su vida “vincular los conocimientos con lo cotidiano hace que la materia deje de parecer aburrida”, explica Castro.

El Flipped Classroom o ‘aula invertida’ es el modelo con el que Castro transmite sus conocimientos. Consiste en hacer que los alumnos participen en clase, inculcando el valor de la responsabilidad y el aprovechar el tiempo en el salón de clase para satisfacer dudas; desde luego, el día anterior los estudiantes deben revisar los temas a tratar.

Además, Lucía es muy amiga de la tecnología, por lo que creó su propio canal de YouTube, a través del que difunde todo el material que utiliza en cada una de sus sesiones. “Gracias a la tecnología los chicos pueden repetirse la clase por si quedaron dudas, de esta manera ellos pueden acudir al profesor a cualquier hora”.

En lo que se refiere a la proximidad con el estudiante, ella se interesa por saber ¿cómo están sus chicos? ¿por qué no rinden en clase?, y si es necesario motivarlos para que sientan que no están solos, lo hace. “Mi esencia es la relación y la comunicación con el estudiante y no la voy a cambiar”, finalizó.

(Por Edison Chicaiza, estudiante de la UTE).

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