Los tutoriales para elaborar slime se encuentran en Internet, pero es importante que un adulto supervise el proceso. Foto: Referencial Cortesía

Los tutoriales para elaborar slime se encuentran en Internet, pero es importante que un adulto supervise el proceso. Foto: Referencial Cortesía

Experimentos, para un aprendizaje más significativo

Mariela Rosero

¿Qué tal si fabrica tintas invisibles con sus alumnos? Para el experimento solo requiere zumo de limón, una hoja y una pluma, un pincel o estilógrafo. Tras escribir palabras con el jugo de esta fruta, hay que dejar que el papel se seque en el sol.

“Aparentemente no se verá nada en la hoja. Pero cuando se la somete al calor, con una vela inclusive, el ácido cítrico del limón se quemará rápidamente y se podrá leer lo escrito”, dice Angelo Toledo, docente e investigador.

Para él, experimentos sencillos, en los que no se utilizan muchos recursos, ayudan a que las clases sean más dinámicas, nada tradicionales. Y además motivan a los estudiantes, que no quieren algo puramente teórico.

No hay edad para iniciar con esta práctica, se puede trabajar con los más pequeños, con la primaria y secundaria, dice. La tecnología, reconoce, ayuda bastante al profesor, que puede encontrar no solo en libros escritos sino en Internet, en tutoriales, ideas para poner en práctica con los chicos, según su edad. Y evitando ponerlos en contacto con sustancias químicas, que puedan resultar peligrosas.

“Todo depende de la creatividad y preparación del profesor, para encontrar recursos diferentes y usar materiales de bajo costo”.

¿Qué pueden aprender los estudiantes a través del experimento del zumo de limón? Se les puede contar que antiguamente se usaban esas tintas invisibles para enviar mensajes secretos, cuando había conflictos en la Edad Media. También se pueden para explicar biológicamente que los ácidos orgánicos como el limón tienen bajo punto de carbonización.

En el mundo, desde el 2017, está como de moda fabricar slime. Una nota de El País de España señala que el tutorial más buscado en ese año hace referencia a esta sustancia, que puede ser de colores llamativos y textura esponjosa. Concentró 87 millones de búsquedas en Google y en Instagram superó los cinco millones de post. Pero en esos vídeos no se habla de los riesgos de prepararlo en casa.

Los profesores pueden usar tutoriales, pero tomar todas las previsiones, para que no haya accidentes como quemaduras, al contacto con sustancias que pueden ser riesgosas. Es muy importante, que los adultos, docentes o padres, que intenten hacer experimentos se aseguren de que sus hijos no prueben las sustancias ni se toquen los ojos, sin antes haberse lavado las manos.

Más allá de esas previsiones, otros docentes como Aracely Leiva, están a favor de vincular lo más posible esas prácticas experimentales y de laboratorio a las clases. Ella es licenciada en Educación, con especialidad en Química.

¿Para qué sirve experimentar y hacer que la clase se convierta en un juego? Leiva señala que eso deja aprendizajes más significativos, también los estudiantes se motivan mucho más, esa curiosidad hace que estén más prestos a aprender lo que el profesor les comenta. En las Ciencias Naturales, Física, Química y Biología, pide experimentar siempre que sea posible. Así se captará el interés y se logrará que entiendan mejor ese contenido. No es lo mismo, subraya, que vean al profesor escribiendo sobre el tema en la pizarra o leyéndoles un texto. Es mejor comprobarlo, haciéndolo.

“Experimentos sobre reacciones químicas se pueden hacer en el aula, por ejemplo, mostrar los cambios de coloración que se producen al mezclar sustancias; enseñarles a identificar lo que ocurre cuando se desprende un gas que no sea tóxico; que vean lo que pasa al precipitar una sustancia sólida, que diferencien una reacción química exotérmica (liberan energía, luz, calor) y endotérmica (absorbe energía). La maestra invita a trabajar en el experimento del volcán también.

Los chicos aprenderán sobre las propiedades físicas de sustancias, sólido, líquido, gaseoso, diferenciar objetos en lo físico y químico, hacer que confirmen qué pasa si dejan caer un vidrio, se rompe pues es un fenómeno físico; enseñarles sobre el movimiento libre, rectilíneo, uniforme. “Pero eso implica preparar más la clase, también que sea más divertida y significativa”.