En el inicio de clases, en la Escuela Francisco Icaza Bustamante, en Guayaquil. Foto: Joffre Flores / Educacción

En el inicio de clases, en la Escuela Francisco Icaza Bustamante, en Guayaquil. Foto: Joffre Flores / Educacción

PRIMEROS PASOS

4 consejos para padres de preescolares

Mariela Rosero

El primer contacto de su hijo con el mundo real es el preescolar: allí están sus pares y adultos que no son parte de su familia, además al inicio es un medio extraño. En las primeras semanas, los niños requieren que sus padres los acompañen en el proceso de adaptación. Para eso es necesario que les expliquen, no solo con palabras sino también llevándolos de la mano a los espacios y presentándolos a sus compañeros y maestros.

Para responder algunas inquietudes de los padres, Educacción conversó con Doris Ortiz, psicóloga educativa y catedrática de la Pontificia Universidad Católica del Ecuador (PUCE). Ella recomienda siempre hablar con los niños, contarles, explicarles.

1. Compartir la atención

En especial a los hijos únicos, hay que explicarles que en la escuelita van a compartir espacio y tiempo con otros niños. Con palabras que vayan de acuerdo a su edad, hay que decirles que en el preescolar no serán los únicos, pero eso no significa que papá y mamá los dejarán de querer. Convérseles que van a empezar su educación y que tendrán la oportunidad de hacer amiguitos, para jugar. Funciona bastante bien –anota Doris Ortiz- con los más pequeñitos, darles recompensas, a manera de condicionamiento, acuerde con él, qué premio le gustaría tener si se comporta adecuadamente en este lugar. Los padres deben estar atentos a cualquier cambio, el niño pequeño, como no está acostumbrado a tener tantas personas a su alrededor, puede sufrir una regresión en comportamiento y actuar como bebé. Deben apoyarlo para que tenga seguridad y que aprenda a compartir con los otros compañeros.

2. Las reglas
Los padres deben explicarles, mostrarles, en lo posible, que tendrán varias actividades. Hay que considerar que no pueden, por su desarrollo cognitivo imaginar, por ejemplo, qué es el tiempo de lectura. Entonces conviene ir con el niño a un espacio con libros y enseñarle concretamente de qué se trata la actividad. Y decirle con quién trabajará en esa actividad. También es importante que sepa cuáles son las reglas que tendrán en la escuela, para que no haya contradicción con las normas de casa. Por ejemplo, si allá les enseñan a lavarse las manos antes de ir a comer, en el hogar se debe reforzar la idea. Lo contrario puede generarle una confusión. A esa edad es importante que su mundo sea previsible, así que la sugerencia es habituarlo a que hay horarios para cada actividad, que seguirá una rutina. En casa se puede jugar a que él o ella es el profesor y la madre es la niña del preescolar.

3. Cómo reaccionar ante agresiones

La madre y el padre deben acudir a la escuela para ponerse de acuerdo con la maestra sobre cómo conducir al niño en estos casos. A veces a los consultorios llegan pequeños que en la casa son angelitos, pero en la escuela se comportan diferente. Los preescolares deben estar preparados para enfrentar situaciones difíciles. Es necesario que todos los detalles sean explicados, que sepa cómo debe reaccionar, no debe sentir que tienen poco control sobre ese mundo. Los padres tienen en lo posible que darle suficiente confianza y amor para que les comente todo lo que le ocurre y que busque su ayuda. No puede ser la víctima pasiva de la violencia o de la agresión de los compañeros, hoy que se conoce más sobre el acoso escolar. Así que cuéntele qué es apropiado y qué no, bríndele ejemplos sobre lo que no puede permitir.

4. Lo que se aprende en casa
Las nuevas tendencias hablan de una educación compartida, padre, madre y la escuelita tienen responsabilidades. En la casa estar hay que consolidar y mantener todos los aprendizajes académicos que los niños traen del preescolar. La familia debe trabajar en el aprendizaje de valores, manejo de conflictos, etc. Pero en la escuela deben saber cómo reaccionar si un niño empieza a decir mentiras o es agresivo con sus compañeros. A manera de juego en casa hay que indicarle que habrá un espacio para disfrutar de un lunch, pero también enseñarle a comer solo, a no desperdiciar los alimentos y hablar con los profesores sobre lo que puede y no consumir. También puede llegar a un acuerdo con los profesores para que durante las primeras semanas lleve su juguete favorito, lo que en psicología se llama objeto transicional, que ayuda a atravesar etapas.