Pie: Ana María Haro con María Paula, en el Centro de Apoyo Pedagógico de Chillogallo, sur de Quito. Foto Archivo

Pie: Ana María Haro con María Paula, en el Centro de Apoyo Pedagógico de Chillogallo, sur de Quito. Foto Archivo

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¿Qué tanto ayudan las tareas dirigidas?

Redacción Sociedad

Tras el regreso a clases de niños y adolescentes, en Sierra y Amazonia, surge una duda entre los padres de familia: ¿qué tan aconsejable puede resultar el hecho de que los estudiantes acudan a tareas dirigidas?

Buena parte de madres y padres trabajan fuera de casa. Por lo que vuelven al final de la tarde y en la noche a sus hogares. A veces sus hijos pueden tener dificultades para realizar sus trabajos solos, es decir sin supervisión o sin ayuda de adultos.

También hay casos de niños y jóvenes que han arrastrado problemas en materias como matemáticas. Por lo que algunos padres analizan la idea de buscarles clases particulares.

Marcelo Rivera, director del Centro de Estudios Athanor, señala que “el momento en que los chicos presentan atraso o problemas en una o más materias se recomienda que opten por clases particulares”.

Rivera también apunta que los colegiales a veces no captan las metodologías de los profesores en materias como física, química o matemáticas. Por ello es recomendable que recurran a tareas dirigidas, desde el inicio del año lectivo. Así no hay 'vacíos' que luego son más difíciles de superar. Además el docente de clases dirigidas les enseña otros caminos para llegar al mismo resultado.

Se trata de un proceso de acompañamiento. Diana Burbano de Lara, psicóloga infantil, explica que para aquellos niños o adolescentes que tienen alguna dificultad o trastorno del aprendizaje el hecho de acudir a las tareas dirigidas es de gran ayuda.

Además, recomienda, que “primero se haga una evaluación para diferenciar si los estudiantes requieren de un trabajo pedagógico o únicamente un refuerzo como las tareas dirigidas”.

Un trabajo pedagógico sirve para superar vacíos o dificultades específicas en el aprendizaje; mientras que un centro de tareas dirigidas se encarga de ayudar en la realización de deberes que el alumno está tratando en el aula de clases, puntualiza Burbano.


Algunas ventajas de acudir a tareas dirigidas:



· Los alumnos tienen mucha más libertad de expresar sus dudas e ideas.

· El docente podrá analizar las deficiencias académicas de cada estudiante, es decir serán atendidos de acuerdo a sus dudas individuales.

· Los estudiantes adquieren hábitos de estudio.

· Promueven un mayor nivel de compromiso académico del alumno.

· En el momento en que los estudiantes acuden a las tareas dirigidas logran establecer relaciones sociales con otros niños o adolescentes de su misma edad, es decir no solamente con los compañeros de la escuela o colegio.

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