EL PROFE

TOMi7, la pizarra virtual, es otra herramienta para el profesor

Diego Bravo

Los íconos aparecen en la pizarra mientras el profesor explica las clases de geografía o matemáticas. Desde la parte posterior del aula, el dispositivo TOMi7 proyecta los contenidos y los alumnos siguen la clase.

Este aparato forma parte del proyecto Aulas Amigas. Su gerente, el colombiano Juan Manuel Lopera, cuenta que el proyecto nació como un emprendimiento en Medellín hace 19 años, cuando conoció un maestro que le enseñó los avances tecnológicos de la programación en computadoras.

Luego, el joven profundizó sus conocimientos y desarrolló el TOMi que ya tiene siete versiones. Lo hizo como un homenaje a ese profesor que cambió su vida debido a que lo alejó del mundo de la violencia del barrio donde creció junto a su familia.

Cuando se graduó del colegio, estudió dos semestres de ingeniería de control en la Universidad Nacional, pero se retiró para poder montar su propia compañía. Tenía un escritorio en casa y ahí abrió la oficina, él era desde gerente hasta secretario y así comenzaron a concretarse negocios con universidades. Siempre enfocado al sector educativo.

En la actualidad, este dispositivo ha sido distribuido en unos 1 000 planteles privados y públicos del país, según quienes dirigen la empresa Aulas Amigas en Ecuador. En Latinoamérica, este llegó a más de 80 000 escuelas y colegios.

Su costo es de menos de USD 1 000. Para Lopera, este precio debido a la cantidad de herramientas que contiene: un computador de 64 gigas de memoria, pizarra interactiva, sistema automático de calificación, realidad aumentada, conectividad a Internet, entre otros.

“En Aulas AMiGAS trabajamos con el propósito de facilitar y potenciar la labor de los docentes (...) Se dota al tradicional salón de clases con recursos educativos como portales enciclopédicos, incluso cuando no se tiene acceso a internet”, expresa Lopera.